Alrededores \ Treviso

Detrás de los portones pesados de las villas y palacios, bajo los pórticos y en los jardines. En todo ello se respira el señorío y el refinamiento de Treviso. Mientras un pincelazo de cálida luz roza las pequeñas plazas empedradas, las callejuelas silenciosas y las fachadas de las casas pintadas al fresco

Treviso y su provincia: un himno a la alegría en el que dominan la belleza y la cultura."La Marca jocosa et amorosa", como se le llamaba ya en la antigüedad, es un armonioso equilibrio entre ciudad y campiña. Hoy en día ha logrado conservar una dimensión humana gracias a su lento andar, casi marcado por el fluir de las aguas de los ríos Sile y Cagnan.

Una ciudad en donde es agradable pasear admirando las casas pintadas al fresco, las iglesias y los palacios. Un ambiente mágico que toma al turista de la mano y lo acompaña en las "hosterías" ciudadanas, para que reviva el placer de la alegría y de la amabilidad de los trevisanos.

Un antiguo muro veneciano todavía la rodea, y de su pasado Treviso conserva un patrimonio monumental, histórico y artístico de gran valor y con sabor medieval.

Como los elegantes palacios en la Plaza de los Señores, lugar de encuentro y de "charla" de todos los trevisanos. Entre ellos sobresale el Palacio de los Trescientos, un edificio del siglo XIII y el monumento más representativo de la ciudad.

La arquitectura de las iglesias es preciosa. Entre ellas la catedral o Duomo, un amplio conjunto con una imponente fachada neoclásica, la Iglesia Dominicana de San Nicolò y la Iglesia de Santa Catarina, en donde se pueden admirar los maravillosos frescos de la Historia de Santa Úrsula, de Tomaso da Modena.

Al pasear por el centro histórico de Treviso el turista queda encantado frente a la Casa de los Carraresi, con su sobria fachada románica y sus elegantes ventanales en bífora y trífora, que hoy en día hospeda importantes exposiciones a nivel internacional. A poca distancia se encuentra la Galería de los Caballeros, una singular construcción en cuadrilátero con arcos de medio punto en tres de sus lados, apoyados sobre columnas delgadas y capiteles en piedra desnuda.

Treviso es muy conocida también por sus frescos. Las fachadas de las viviendas de la época medieval presentan característicos motivos geométricos, falsas tapicerías o falsos ladrillos, o también composiciones figurativas con temas sagrados, alegóricos o mitológicos.

En fin, una ciudad de arte por vocación, un alma que se deja descubrir poco a poco en un juego de elegante seducción.